Consideraciones para invertir en oro de forma conservadora

Por seguro que sea el valor oro, siempre hay quien no quiere jugársela en absoluto –o casi–. Para estos inversores que no se atreven a más, existen formas de adquirir oro que podemos tachar de muy conservadoras.

Quizá la manera de invertir de forma conservadora sea hacerlo en pequeñas cantidades y, en todo caso, diversificando, de modo que los beneficios provengan de la media de nuestras inversiones y éstas mismas compensen las pérdidas.

El largo plazo, el refugio perfecto

Tengamos en cuenta, si de ser conservadores se trata, si pretendemos minimizar el riesgo, que no debemos invertir jamás un dinero que vayamos a necesitar a medio plazo. Sabemos que el oro siempre da beneficios, pero ese «siempre» se supedita al largo plazo.

Es más: el oro es un valor refugio que, por volátil que sea a corto o medio plazo, supone un «seguro de vida» frente a los vaivenes de las diferentes monedas. En tiempos de crisis cuando, de un día para otro, un país y su moneda pueden muy bien hundirse, el metal dorado permanece insumergible.

No apurar las tendencias

Invertir en oro. De forma conservadora. Que nos perdemos en digresiones. Existe un dicho entre los inversores españoles que reza «que el último duro lo gane otro». ¿Qué significa eso? Pues que debe comprarse y venderse en contra de la tendencia del mercado.

Si el oro lleva varias sesiones perdiendo valor, cuando esté a punto de tocar fondo es el momento de comprarlo. Por el contrario, cuando son ya varias jornadas a lo largo de las que el producto cobra valor, vendamos antes de que se giren las tornas.

Es posible que perdamos algo en la compra y dejemos de ganar en la venta, pero es una forma de asegurarnos unos beneficios que, de otra forma, podrían desaparecer. Hablando siempre, claro, del corto plazo.

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